Siempre que nos rompen el corazón,nos encargamos de repartir cada uno de los pedacitos entre las personas de nuestro alrededor,pero hay momentos que uno de esos trocitos se los damos a la persona equivocada.No podemos vivir nuestra vida"metiendo" en ella,los jirones de otras vidas,por tal de buscar el ideal que pretendemos.Cuánta soledad compartida.
Aunque en el camino dejemos jirones de nuestra vida, por más que el dolor nos desarme en cuerpo y espíritu,debemos avanzar, no importa lo duro que sea el trayecto.Hay momentos y circunstancias en nuestra vida que nos ocultan la realidad,estamos solos/as aunque estemos rodeados de gente,que es la mayor de las soledades.Pensamos que ese no es nuestro lugar,qué hacemos ahí,buscamos escapar pero la espiral de situación nos impide llegar a la puerta de la salida.
Nos empeñamos en proseguir anclados en esa vida,no hacemos nada por cambiar;cambiar duele,pero no cambiar mata.¿Qué hacer entonces?¿Cómo encontrar la situación perfecta para dar el paso correcto?que nos lleve a una vida plena y que sea lo que habíamos pensado que fuera.Las personas superficiales y simples,llenan por un período de tiempo hasta que descubres que no hay nada más que te puedan dar o que te puedan aportar.Han quemado todos sus cartuchos de ilusiones y ya solamente te llenan de decepción y vacío.
lunes, 12 de diciembre de 2011
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